Recuperación ante la pérdida de un ser querido

Guía de Sugerencias

La pérdida de un ser querido nos afecta a todos como familia y es en ella donde se puede encontrar una mejor ayuda.

Las reacciones a la pérdida de un ser querido varían mucho entre las personas, cambian según la edad y las circunstancias, por ello, no se debe comparar.

Los factores que marcan la diferencia

El nivel de apego que se tenía con la persona, las características de la muerte (muerte súbita frente a muerte anticipada o esperada), la personalidad, la disponibilidad de apoyo social o familiar y la presencia de otros problemas graves que suceden al mismo tiempo.

El dolor

Debido a que en ninguna otra situación como en el duelo, el dolor producido es TOTAL, recordemos que el dolor es legítimo, real, extremadamente intenso y muy diferente a en cada persona.

El mundo

Cuando se pierde a un ser querido, su ausencia puede afectar de forma grave las relaciones que se tienen con el mundo y con otras personas. Siempre será bueno expresar y compartir sentimientos con los seres queridos.

La mala comunicación

Una reacción frecuente que se tiene cuando se pierde a un ser querido es la de no “mostrar” angustia a otros. Así, lo único que se logra es construir un muro entre ellos y tú.

Las fases.

Las reacciones que se te presentan son totalmente normales y esperables ante la pérdida de tu ser querido; además, son comunes en todos aquellos que se encuentran en estado de duelo.

Síntomas

Sentirás muchas cosas, algunas de ellas nuevas, extrañas, angustiosas y muy dolorosas; como por ejemplo: incredulidad, confusión, inquietud, oleadas de angustia aguda, pensamientos que se repiten constantemente y que no logras quitar de la cabeza, boca seca, suspiros constantes, debilidad muscular, llanto, temblor, problemas para dormir, pérdida del apetito, manos frías y sudorosas, náuseas, muchas ganas de orinar, diarrea, bostezos y palpitaciones o mareos. Reconócelas, exprésalas y compártelas con tus familiares.

Sentimientos

El estrés prolongado, la culpa, la rabia, la irritabilidad, el sentimiento de alivio por la terminación de una relación complicada, el buscar a la persona en lugares familiares, sentir su presencia, soñar con él o ella, la incredulidad y la negación, la frustración, los trastornos del sueño, el miedo a la muerte, las ganas de estar solos, la impaciencia y el afán porque todo termine, el cansancio y la fatiga, el repaso continuo de lo sucedido, la desesperación, el desamparo y la impotencia, son sentimientos normales que se experimentan durante el duelo.

Preguntar por lo sucedido

Revivir la experiencia facilita la integración de la realidad con la pérdida.

Tiempo

El proceso de recuperación tras la pérdida de un ser querido suele tardar alrededor de 3 años para completarse (y recuperarse totalmente). El peor periodo que se puede experimentar es el primer año. Hay que tomarlo con calma y no presionarse, cada cosa a su tiempo.

Prevenir

Durante el duelo se debe de seguir un control médico periódico para prevenir, tratar a tiempo o controlar enfermedades que pueden aparecer o, si ya se padecían, empeorar. Es importante tener esto presente, especialmente si hay adultos mayores de 60 años en la familia o personas con enfermedades graves previas a la pérdida.

Llorar

Existen muchas circunstancias en la vida que producen dolor y por las cuales se puede llorar con libertad. ¿Por qué no dejar salir lágrimas ante una situación que te produce dolor? El llanto es sano, pues actúa como una válvula liberadora de angustia.

Los cambios

El cambiar de casa o de ciudad no hará que tu dolor desaparezca; además, esto añade la pérdida de tu ambiente familiar y del apoyo.

Los objetos

Ver las fotos de la persona fallecida, tener sus objetos personales, su ropa, escuchar su música y realizar otras actividades relacionadas con la persona perdida, son cosas que a muchos ayudan y a otros angustian. Antes de tomar cualquier decisión, platícalo con los otros miembros de tu familia y tomen una decisión entre todos, que sea satisfactoria para cada uno.

Las fechas especiales

Las fechas importantes relacionadas con la persona perdida o con el resto de la familia (por ejemplo, cumpleaños, día de la madre o el padre y Navidad, entre otros) serán siempre muy dolorosas y te sentirás mal; lo debes de saber y puedes anticiparlo. Ocasionalmente serán malos momentos.

Qué hacer

Algunas personas encontrarán consuelo por la pérdida de un ser querido acudiendo a un sacerdote de confianza, a sus amigos, al ejercicio físico o aumentando sus horas de trabajo diario. Para otros podrá ser útil acudir a algún grupo de ayuda o con especialistas en duelo.

Los niños

Para ayudar a tu hijo o familiar menor de edad a enfrentar saludablemente la muerte de un ser querido es absolutamente imprescindible conocer adecuadamente su proceso normal de aflicción, sus atributos especiales, la concepción de muerte que corresponde con su edad, desarrollo psicológico, los factores de riesgo y el proceso general para facilitar su forma de afrontar los hechos.

El cuidador sustituto

La calidad de la relación con el cuidador sustituto del niño (es decir, aquel que queda encargado de su cuidado) es el factor más significativo en determinar el resultado del duelo, incluso más que la misma pérdida.

Su proceso

El proceso de ayudar a un niño a recuperarse de la pérdida de un ser querido debe estar siempre acompañado de un lenguaje sencillo y apropiado a su edad. Evitando explicaciones complicadas o que estimulen sus fantasías y concepciones equivocadas de la muerte, facilitando en la medida de lo posible su participación en la pena familiar y en los ritos asociados, obviamente, siempre y cuando la persona quiera.

Ayuda práctica en duelo

Entre las cosas prácticas que te pueden ayudar los primeros días del duelo están: lavado y planchado de ropa, arreglo y mantenimiento de la casa, compra de de la despensa y preparación de los alimentos, pago de impuestos, servicios comunitarios, trámites, compras diversas, escribir un diario o bitácora, regalarte un libro, acompañarte y el cuidado de los niños.

Economiza

El duelo absorbe la mayor parte de tu energía, por lo que podrías manifestar molestia e irritación, tu nivel de tolerancia disminuye. Esto hace parte de la “economía del duelo” a que te veras sujeto tras la pérdida de un ser querido.

El ritual

Cuanto más corto es tu ritual, más complicado suele ser el duelo.

Recuperación

Para recuperarte es preciso curar el dolor (los distintos tipos de dolor) y recobrar tu mundo.

Compensa

La pérdida de tu sentido de la vida, de la realidad y la fractura de tu personalidad, te obligan a “compensar”, magnificando, lo que queda de cada una de ellas. Muchas veces no es más que darles o devolverles su valor real.

Expresa

No reprimas los sentimientos, articúlalos en palabras (hablar), en papel (escribir), en sonidos (cantar) o con el ejercicio.

Consulta

Es apropiado consultar especialistas en duelo y no por ello debes sentirte extraño, débil o avergonzado.

Las dudas

Recuerda que para nosotros no hay dudas, preguntas o problemas que no tengan importancia. Si se relacionan contigo y tu dolor, estaremos siempre para ayudarte.

Información, compañía y conversación

Estos son tres de los elementos más importantes para facilitarte un duelo sano.

art15

http://www.recursosparalavida.com/articulos/recuperacion_en_perdida-13.html